Un calendario que tritura los días

Más claro, agua. Qué digo, ni el agua es tan significativa. El tiempo pasa, se va, se pierde, no vuelve, y es totalmente imposible recuperarlo. El mensaje de este calendario es evidente. No se puede encender y tampoco apagar, una vez que empieza la cuenta atrás el rodillo se mueve los 365 días del año a una velocidad constante. La justa para que cuando va cayendo el día se vaya triturando la hoja, y aparezca la siguiente. ¡Carpe Diem!
El calendario es un diseño de Susanna Hertrich. Personalmente me ha impactado lo metafórico del tema, pero jamás me compraría uno. El diseño es genial, pero un pelín agobiante ¿no?.
Aunque sería un regalo/indirecta perfecto para alguien que consideremos que no está aprovechando bien su tiempo (si nos vemos con autoridad para opinar sobre eso), o para no olvidarnos nunca de que la vida hay que aprovecharla.
Vía: Nopuedocreer
Enlace: Susanna Hertrich
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